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Licencias y reducción de salarios en Aluar

La empresa de aluminio de Puerto Madryn acordó licencias rotativas y una reducción salarial para los trabajadores.

La productora de aluminio Aluar acordó con los gremios de su sector licenciar al 50% de su personal de la planta de Puerto Madryn de manera rotativa, en el marco de las negociaciones para amortiguar la crisis generada por la pandemia de coronavirus.

La firma ya había reducido un 50% la capacidad de producción en el último mes como inicio de su plan de reacomodamiento a la emergencia sanitaria, pero ahora acordó con la UOM (el gremio de los metalúrgicos) y la UOCRA (el de la construcción) un sistema de rotación de todo el personal, que cobrará el 100% de sus salarios los días del mes que trabaje pero alrededor del 70% cuando estén licenciados.

El convenio entre la empresa y los dos gremios se extenderá por unos 80 días e incluye en total a unos 2.700 trabajadores, entre los que dependen directamente de Aluar y de su subsidiaria Infa.

“En la medida en que las empresas no puedan producir o deban producir menos, poder asegurar la subsistencia del personal en medio de una pandemia que se extienden en el tiempo va a ser dificultoso”, le dijo ayer a Jornada el presidente de Aluar, Javier Madanes Quintanilla.

“Nos estamos adecuando a las restricciones que el Gobierno nacional impone en esta cuarentena y esperemos que esto pase en el menor tiempo posible. Creo que la cosa no va a ser tan rápida pero la vocación es volver al punto de siempre en cuanto a los niveles de producción y con la dotación completa”, agregó Madanes Quintanilla durante la entrevista con Jornada.

-¿Cómo fue la negociación con dos gremios habitualmente combativos como la UOM y la UOCRA?

Debo destacar el esfuerzo de todos por tratar de asegurar un ingreso de subsistencia al personal y poder transitar todo este período en las mejores condiciones. Estamos muy agradecidos con la actitud tanto de la UOM como de la UOCRA. Hay criterio en su dirigencia, han tenido mucho aplomo para entender lo que estamos enfrentando. Están dispuesto a poner el hombro, por supuesto defendiendo todos los derechos de los trabajadores. Eso lo quiero destacar porque no todos los gremios están actuando de la misma manera. No vamos a salir de esta crisis si no debatimos entre todos, y esto es las empresas, los sindicatos y los gobiernos, un plan de subsistencia de los sectores productivos y de los salarios de los trabajadores.

-El acuerdo es por 80 días, ¿qué va a pasar luego de eso?

Todo esto es muy dinámico. En dos meses y medio vamos a tener una idea de la profundidad de la pandemia y ahí veremos cómo seguir. La idea primaria era establecer un diferencial entre el que concurrirá a trabajar y el que no lo hará en el período de licenciamiento. Por ese motivo, habrá una rotación de la gente para que la disminución de sus ingresos sea lo más reducida posible. Es difícil de calcular ahora, pero estimamos que cada trabajador en este esquema va a terminar percibiendo alrededor del 75% de sus ingresos actuales mientras dura esta situación. Además, todo esto incluye sostener el 100% de los salarios de las personas que por edad o por cuestiones de salud no pueden concurrir a trabajar.

-¿Cuánto personal tienen en esa condición?

El 20% del personal de Aluar tiene más de 60 años o presenta alguna situación de salud que le impide ir hoy a trabajar. Estas personas van a percibir el total de su remuneración porque están cubiertos por el decreto del Gobierno nacional del aislamiento sanitario preventivo y obligatorio.

-¿El acuerdo incluye algún compromiso sobre no despedir empleados?

En este momento no quiero ni pensar en eso. Además, las reglamentaciones vigentes impiden cualquier tipo de desvinculación de personal. Pero igual, no está en mi cabeza que se pueda llegar a esa situación.

-¿Con la reducción de la producción y las licencias rotativas alcanza?

Esto es hoy en el estado actual de la pandemia. Pero va a ir evolucionando e iremos viendo si es necesario evaluar otras cosas. Esto que hemos hecho hasta ahora es lo mejor que podíamos hacer para atajar el problema.

-¿Cuánto tiempo puede funcionar Aluar al 50% de su capacidad de producción?

Eso depende porque hay que tener en cuenta situaciones técnicas y económicas. En términos técnicos, esto que estamos haciendo diría que es un nivel manejable. Claro que hay que tener en cuenta que si esto se extiende en el tiempo comenzarán a verse afectados los activos de la compañía y cuando eso ocurre, la situación de cualquier empresa ya no es tan manejable. La destrucción de activos nunca es una buena señal. De cualquier modo, si hay un sector que puede decir que tiene los elementos para salir de esta situación, es el del aluminio. Confiamos en que eso va a ser así pero todos tenemos que tirar del mismo carro y tener paciencia, que es algo que a veces no abunda.

-¿Cómo cree que podrán sortear las empresas en general los desafíos que generó la pandemia?

Va a ser muy difícil y hay algunos aspectos negativos en el caso argentino. Sin moneda y sin crédito le va a ser muy complicado a la economía local salir de esta crisis. El impacto es más o menos el mismo para las economías de todo el mundo, pero claramente a nosotros nos va a ser más duro sortear el problema que a los países del Hemisferio Norte, que tienen mayores recursos monetarios y crediticios para enfrentar este tipo de crisis.

-¿Entonces?

Entonces la Argentina va a necesitar un fuerte apoyo de todos los sectores que puedan inducir el ingreso de capitales externos. Y no me refiero solamente a los organismos internacionales de crédito sino también a los inversores privados directos. Por supuesto, vamos a necesitar inversiones de riesgo, no capitales para la especulación financiera.

-¿Cómo ve la estrategia del presidente Alberto Fernández de priorizar la cuestión sanitaria a la económica?

Sería torpe entrar ahora en un debate sobre esa cuestión. No me caben dudas de que la vida vale más que cualquier otra cosa. Pero hay que ir viendo cuáles son los riesgos económicos que causa la pandemia y también las posibles consecuencias sociales que pueda haber. Hay que tener mucho equilibrio en un momento como este. La verdad, no le envidio nada al presidente Alberto Fernández la situación que debe enfrentar y las decisiones que debe tomar. A pocos presidentes les tocó lidiar con una situación tan compleja.

-Aluar es el sostén económico de Puerto Madryn. ¿Qué se le dice al habitante de la ciudad que teme lo peor?

Hace casi 50 años que estamos en Madryn. Yo estoy seguro que esto va a pasar. Lo que nos estamos planteando ahora es el tiempo que nos va a llevar y las heridas que nos va a causar esta pandemia. Y lo que tratamos de hacer es salir con la menor cantidad de heridas. Quiero llevarles tranquilidad, vamos a acompañarlos en todo lo que haga falta. Tengan la confianza de que vamos a salir, un poco golpeados, pero vamos a salir. Y siempre defendiendo al empleo.

Fuente: Diario JORNADA