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Evalúan poner camas en los pasillos del Hospital Isola

En el Hospital “Andrés Ísola” de Puerto Madryn quedan dos lugares disponibles para recibir a persona que necesiten respirador. Alarmado por la circunstancia, el director asociado del nosocomio advirtió sobre la peligrosidad de la nueva cepa que circula en la provincia. Lo registros señalan una mortalidad en Terapia Intensiva mayor a la de 2020.

El director asociado del Hospital, Norman Casado, en Cadena Tiempo adelantó que en el caso de no quedar lugares “se ubicarán personas con tuvo de oxígeno en lugares que no son necesarios, como se hizo en otros lugares donde se pusieron camillas en los pasillos. Hay respiradores, pero falta el recurso humano”.

En 2020 el porcentaje de mortalidad en el Hospital rondaba el 50% y este año llegó hasta el 70% y 80%. “Aparentemente las cepas nuevas son mucho más virulentas. Los pacientes llegan a la guardia en estado más grave que el año pasado”, dijo.

El Hospital Zonal cuenta con la Terapia Intensiva completa: “Tenemos un paciente con respirador en la Guardia porque ya no hay lugar. En Clínica Médica el nivel de ocupación es del 80%. Quedan dos lugares para poner respirador en la Guardia. Al ser todas personas menores de 60 años, el tiempo de estadía en Terapia es largo”.

No hay colapso

Ariel Urbano, que integra la cúpula del Hospital, sostuvo que no hay “colapso sanitario” en el Isola porque “la guardia está con disponibilidad de camas para internar gente. Uno habla de colapso cuando no puede darle cobertura al paciente, atenderlo ni brindarle ningún tipo de atención. Por el momento tenemos disponibilidad de camas y respiradores en la terapia”.

Una característica de la segunda ola es la presencia de personas de menor edad que requieren internación en las UTI y por más tiempo. “Los internados son, principalmente, jóvenes y en su mayoría menores a los 60 años y que presentan alguna comorbilidad, entre ellos obesidad, diabetes y la presión”. La mayoría recibió la primera dosis de la vacuna.

Este aspecto será evaluado aunque un porcentaje elevado de estas personas “no llegaban a tener las dos semanas de vacunados, otros no lo estaban o tenían la primera dosis. No podemos sacar conclusiones sobre la efectividad aunque los mayores de 60 años que están vacunados no se están complicando porque no tenemos internados”.

Como la franja etaria que requiere internación se redujo se generaron internaciones largas. “El domingo pudimos pasar al Sanatorio de la Ciudad a una de las persona de Sierra Grande con 40 días internado en terapia. Como era post COVID lo trasladamos para reservar cama”.

Mientras cansancio gana lugar entre el personal sanitario, más aún al observar la incidencia de la segunda ola y el comportamiento de un sector de la comunidad.

“Están cansados y lleva a que el fin de semana tengamos roces y que es propio de la saturación y de ver que la cantidad de pacientes no baja porque muchos de los que llegan a la guardia se tienen que internar y, en especial, en terapia. Eso cansa y desgasta porque es preocupante”, aseguró Urbano.

Pidió responsabilidad a los vecinos de la ciudad. “No hemos llegado con el mensaje porque vemos grupos de gente jugando, la reuniones sociales siguen. Esto hace que se vayan ocupando camas y pasará que no tengamos camas para otras enfermedades y complejidades que no podemos sostener”.

“Necesitamos reducir la circulación para bajar los contagios, por eso pedimos que salgan a cumplir las cosas esenciales por los menos en los próximos 15 días para bajar las consultas”.