“La causa Malvinas ya no es una causa nacional, sino una regional de soberanía y una global de lucha contra el colonialismo”

03 /04 / 2013

Lo dijo hoy la presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner, al encabezar hoy en Puerto Madryn, junto al gobernador Martín Buzzi, el acto central por el 31 aniversario de la Guerra de Malvinas. La mandataria destacó a Madryn como la ciudad que recibió a los soldados argentinos tras el conflicto de 1982.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezó hoy en Puerto Madryn, junto al gobernador Martín Buzzi, el acto central por la Gesta de Malvinas, a 31 años del 2 de abril de 1982. La ceremonia fue realizada junto al Monumento a los Ex Combatientes y Caídos en Malvinas, escultura montada sobre el mapa recortado de las Islas Malvinas, en la que un soldado hace flamear la bandera argentina y otro, de cara al cielo, sostiene en sus brazos a un combatiente caído.

Cristina Fernández de Kirchner se mostró “feliz de estar en Puerto Madryn”, y destacó “la presencia de movimientos sociales y asociaciones de derechos humanos”, además de resaltar “la posibilidad de dirigirnos a los argentinos en esta fecha tan especial”; tras lo cual destacó la referencia que minutos antes realizara el gobernador Buzzi respecto de cómo se vivió la guerra en la Patagonia.

En ese sentido, trajo a la memoria que “en Río Gallegos estábamos en la ciudad más cercana en línea recta a Malvinas. Vivíamos bajo la amenaza de bombardeo, porque se temía la inminente llegada de un ataque que buscara terminar con la resistencia” argentina en la guerra.

Recordó particularmente que “todas las noches debíamos realizar los operativos de oscurecimiento, y colgar frazadas en nuestras ventanas, además de colorar los adhesivos negros en los vehículos para que apenas fueran una línea visible durante las noches y no se pudiera identificar la marcha de un coche. La ciudad se sumergía en la más profunda y terrible oscuridad, mientras se escuchaba el rugido de los aviones que salían y muchas veces no volvían”.

“Hoy estamos aquí y hemos hecho la elección de estar aquí en Puerto Madryn porque este 2 de abril es un homenaje instituido por el pueblo argentino a través de su parlamento a todos los veteranos y a todos los caídos. Estamos en Madryn porque aquí regresaron ocultados, desde las islas al continente, en el Canberra, en el Northland, en el Irízar y en el Bahía Paraíso casi 8.000 de los casi 11 mil combatientes que estuvieron allí. Los ocultaron, pero como indica el testimonio fotográfico que me obsequió el intendente de Madryn, este pueblo argentino que nunca ha traicionado la memoria de los que lucharon por él y murieron por él, salieron a la calle a recibirlos, a entregarles comida, a permitirle hablar por teléfono desde su casa, para comunicarse con sus familiares. Luego fueron escondidos en un edificio de acopio de lanas Lausen”, dijo la Presidente al recordar el hecho histórico vivido por los habitantes de la ciudad elegida para desarrollar el acto.

Posteriormente, argumentó: “Por eso decidimos estar hoy aquí en Puerto Madryn, para decirles a todos esos ex combatientes y a cada uno de esos argentinos, que a lo largo de estos 200 años de historia han luchado por la independencia, por sus ideales, por la Patria y por el prójimo, que jamás volverán a ser olvidados, jamás volverán a ser ocultados y porque son la Gloria de la Nación y las Glorias se conmemoran y se festejan, no se ocultan”.

“Cómo no reconocer ni homenajear a esos jóvenes que sin preparación y sin elementos, abandonados a su suerte y de Dios, a su pericia o impericia, los mandaron a enfrentar a un enemigo profesionalizado. Y digo enemigo porque era una guerra. Y hablo en esos términos porque era una guerra, porque hoy la Argentina no tiene enemigos, su único enemigo es el hambre y la desigualdad. Ningún pueblo de la tierra, ningún ser humano es enemigo del pueblo argentino o de la Argentina por el hecho de pensar diferente, tener un idioma diferente o una nacionalidad diferente”.

“Seguiremos reclamando que se cumpla con el derecho internacional”

“Seguimos pidiendo incansablemente, como lo haremos en otras causas, que se cumpla con el derecho internacional” y pidió “que no nos confundan, que no nos desvíen ni utilice el Gobierno del Reino Unido la cuestión Malvinas para ocultar el desastre económico que sucede hoy en Europa producto de políticas de ajuste, atraso y saqueo a trabajadores, pequeños, medianos comerciantes y empresarios”, agregó.

“Hoy leía que han propuesto un nuevo ajuste en Londres, y que el partido gobernante está dispuesto a sacrificar a su líder en pos de ese ajuste. Pero pregunto por qué no se animan a hablar con un Gobierno democrático, con un Gobierno que ha hecho de la libertad de los pueblos -y de Latinoamérica también- y los derechos humanos una bandera inclaudicable”, sostuvo Cristina Fernández.

En el mismo contexto, dijo que “sin embargo estaban dispuestos a dialogar con una dictadura sangrienta y genocida. Es incomprensible, en este siglo XXI, negarse al diálogo”, manifestó y enfatizó que “ni en esa resolución de las Naciones Unidas se le da la razón a uno o a otro, sino que se reconoce que hay una cuestión de conflicto sobre la soberanía y se pide el diálogo. Cómo puede alguien negarse al diálogo y considerarse del lado de los países civilizados. Creo que las cosas no se van a poder mantener así durante mucho tiempo, hay demasiada incoherencia e incongruencia”.

Opinó además que “los pueblos merecen que los gobiernos se ocupen de los verdaderos problemas que tienen esas sociedades y no distraigan recursos en armamentos inútiles, porque lo único que hacen es militarizar el Atlántico Sur que hoy está libre de todo conflicto”.

“Identificar a los soldados NN”

Por otro lado, la Presidenta de la Nación se refirió a otro de los compromisos asumidos por su gestión “con los familiares de esos 123 soldados no identificados argentinos que yacen en el Cementerio de Darwin. A través del Ministerio de Justicia, y tal como nos habíamos comprometido, ya hemos localizado a cien familiares y 91 familiares nos han firmado para acompañar el pedido que ya habíamos ante la Cruz Roja Internacional para avanzar en lograr la identificación de esos soldados y que se le pueda colocar una placa con su nombre y apellido. Que cada madre y cada padre pueda hincarse ante la tumba y ponerle una flor. No estamos pidiendo más que eso, un elemental ejercicio del más elemental de los derechos humanos como es velar y honrar a nuestros muertos”.

En tal sentido, describió que “estamos en marcha con ese plan, con uno de los más eficaces y eficientes equipos de identificación de ADN”, sostuvo Cristina Fernández, y renegó contra aquellos que “nos quisieron hacer olvidar que las Malvinas son argentinas y que son una causa inclaudicable para todos nosotros. Pero ya no son una causa solamente argentina, porque si de algo me enorgullezco, si de algo me siento plena es por haber logrado el acompañamiento de todos los mandatarios de América Latina y convertir la causa Malvinas ya no en una causa nacional, sino en una causa regional de soberanía y una causa global de lucha contra el colonialismo”.

Dicho posicionamiento “es porque tenemos aquí muy cerca uno de los últimos vestigios, una de las lacras que más avergonzaron las últimas centurias de la humanidad, que más la ennegrecieron, que fue el coloniaje de las grandes potencias. Creo que ahora quedan cerca de 16 causas de colonialismo actualmente, de las cuales 10 son inglesas. Si uno observa el mapa del mundo 200 años atrás, la mayoría de los grandes territorios del mundo eran colonias. Si bien hoy han cambiado los métodos de colonización, porque mutaron en el último siglo en ocupaciones económicas y colonización cultural, lo que hace que tal vez no tan visibles, ni palpables e identificables, sin embargo son tan o más mortíferas que la geográfico-territorial”.

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