Ganó Del Potro y ya está en los octavos de final en el césped de Wimbledon

07 /07 / 2018

Derrotó al francés Benoit Paire por 6-4, 7-6 (7-4) y 6-3 en 2 horas y 24 minutos. El tandilense avanzó por primera vez a la segunda semana del Grand Slam sobre césped de Londres, desde su regreso al circuito en 2016.

Del Potro, quinto cabeza de serie, se medirá el venidero lunes al francés Gilles Simon, que se impuso al australiano Mathew Ebden por 6-1, 6-7 (3), 6-3 y 7-6 (2), y con un recorrido potencialmente tranquilo hasta unas semifinales con Rafael Nadal, si el ránking impusiera su lógica. El historial lo domina “Delpo” por 4-3, le ganó los 3 partidos previos en césped: Wimbledon 2011, Olímpicos 2012 y Stuttgart 2016

Con su victoria de este sábado, Del Potro superó a David Nalbandian como el argentino que más veces ha conseguido alcanzar los octavos de final, en cuatro ocasiones.

Además, desempató también con Nalbandián y ostenta en solitario el récord de victorias de un argentino en el torneo del All England Club, 20.

Paire, nº47 del mundo, había batido a Del Potro en su único encuentro hasta la fecha, en el polvo de ladrillo Roma en 2013.

Del Potro se llevó una primera manga (6-4) más reñida de lo que indica el marcador, y en la que ambos sufrían para conservar un servicio que en Wimbledon es un salvoconducto.

A partir del segundo set, Paire empezó a dejar muestras de su carácter volcánico, seguramente porque su buen juego se vio frenado por un dolor en la rodilla y por ceder la manga en el juego de desempate.

Si en 2015 dijo que Wimbledon era “un asco” y le dio una patada a una silla en un partido, este sábado protagonizó soliloquios en voz (muy) alta, se enfadó consigo mismo, con el árbitro y con el mundo.

El francés acabó hartando incluso a Del Potro, conocido por su buen carácter, que acabó dando a entender con gestos que ya estaba bien.

El tercer set fue un paseo del argentino hasta el 3-0, con un Paire que no ofrecía sino fogonazos de su carácter pero que se despertó para igualar la manga 3-3.

Del Potro se dio por avisado y ganó los dos/tres siguientes juegos, no sin que antes el partido tuviera que interrumpirse 10 minutos por el desmayo de un espectador a casa del calor que asola Londres (31° de máxima).

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